2010-03-31

Pois se Deus nos fez livres...demos a Roma o que é de Roma e ao Espírito Santo o que é do Espírito Santo

Um texto de Xabier Pikaza, que não traduzo, porque se entende na sua essência sem necessidade disso:

1. Hay un Poder del secreto y se expresa en la dictadura religiosa y social.

El esquema señor-siervo, que ha sido analizado con más profundidad, desde una perspectiva social, política y económica, a partir de Hegel (Fenomenología del Espíritu, cap. 4º), es un poder de imposición. Señores son aquellos que mandan porque saben más, sin que tener razonar, ni compartir su "secreto" con los subordinados, que son siervos.
Pueden actuar con apariencia bondadosa (como los sabios de la República de Platón o de la Jerarquía Eclesiástica de Dionisio Areopagita), pero en el fondo ellos son y mantienen una dictadora, pues los que mandan emplean su mayor conocimiento para imponerse a los demás; interpretan el poder como saber superior, que sólo ellos poseen, y lo ejercen manejando el secreto, sin ser trasparentes o decir la verdad de lo que hacen.
En esta línea, quienes saben así pueden, es decir, tienen poder, pues saber es poder; quienes manejan la "buena información" tienen oportunidad para imponerse a los demás. Estos "sabios" gobernantes (civiles o eclesiásticos) piensan a veces que es bueno guardar su secreto y dirigir desde arriba, por su don o magisterio (episcopal, presbiteral, abacial), la vida de los otros, pero al fin se vuelven dictadores anticristianos, pues Jesús no oculta nada a quienes quiere y habla, nunca miente.


2. Hay una autoridad de amor/amistad.

Sólo es propio de Jesús (y de la iglesia) el poder de la amistad (verdad), que se expresa en forma de comunicación y encuentro directo, de persona a persona. Ésta es una autoridad y comunión contemplativa (es decir, del mirarse y quererse unos a otros): Jesús comparte con los suyos (les dice) lo ha oído de su Padre. La misma contemplación se vuelve fuente y sentido de la comunicación, es autoridad comunitaria de amigos que se dicen lo que son y lo que saben.
Éste es el sentido de la autoridad cristiana, que supera los secretos del esquema amo-siervo y se despliega como encuentro de personas. La dictadura sacral se funda en la superioridad jerárquica de algunos, que se apoderan en secreto de un poder o saber y de esa forma manejan a los otros (afirmando a veces que lo hacen por su bien). En contra de eso, el evangelio ha desplegado el poder de la amistad, como transparencia comunicativa, en línea de encuentro humano. El poder sacral en sí mismo no es cristiano, pues cristiano es sólo el amor transparente.

3. La autoridad del amor vale por sí misma...

Allí donde la autoridad del amor se pone al servicio de otra cosa (poder administrativo o sistema económico-social) se pervierte. El Jesús del Evangelio de Juan sabe que ha llegado el fin de los tiempos, que hemos recibido el Espíritu de Jesús, la Autoridad del amor, que es magisterio interior, testimonio personal y transparencia comunicativa y así dice: "para que todos sen Uno, como nosotros somos Uno: tú, Padre, en mí y yo en ti; para que el mundo crea que tú me has enviado" (17, 21).
No hay autoridad de uno sobre otro, sino comunión de todos. Esa misma comunión es la autoridad, presencia del Espíritu Santo. Las mediaciones ministeriales son por tanto “mediaciones”, no son la verdad, sino medios al servicio de ella, si se ejercen bien. Pueden cambiar las formas de organización eclesial, las acciones concretas de la comunidad. Pero debe permanecer y permanece la verdad como libertad y la autoridad como amor mutuo que vincula a los creyentes.
El texto clave del evangelio de la transparencia (Jn 15, 14-15) ha superado el esquema señor (que sabe y mando) y siervo (que no sabe y obedece), convirtiendo a todos los creyentes en amigos (que saben, colaboran). En sí, el sistema organizativo como tal no es un señor, sino un campo de relaciones, pero puede caer en manos de aquellos que lo manipulan para su provecho; por otra parte, no vincula a las personas en cuanto tales, sino como momentos de una estructura. Frente a eso, Jn 15 ha destacado la comunión personal de los amigos, en libertad y transparencia; en ese nivel surge la iglesia.

4. Un tipo de Iglesia actual corre el riesgo de actuar como dictadura social.

La iglesia ha dicho casi siempre que la comunidad es lo primero y que el Espíritu de Cristo se expresa en el amor liberador y el diálogo de todos los creyentes. Más aún, la Iglesia ha realizado y realiza gestos de amor transparente, al servicio de los más pobres; por eso sigue siendo una institución admirable, que lleva en su fondo el agua transparente del evangelio.
Pero después, al mismo tiempo, ella da la impresión de haber colocado a unos hombres especiales por encima de ese diálogo, dándoles un poder especial, con inmunidad sagrada, como si supieran de antemano o desde arriba aquello que conviene a los demás, para dirigirles, conforme a un modelo de dictadura sagrada. Una iglesia que actúa de esa forma afirma con su vida que no acepta la Vida de un Dios que es comunión personal, ni la Verdad como gracia compartida, ni el Diálogo de amor sin imposiciones previas: ella quiere asegurarse bien, imponiendo desde sí misma (=desde sus jerarcas) una verdad previa que se expresa como dictadura social y/o sacral (¡para bien de los subordinados!).
Pues bien, en contra de eso, el evangelio ofrece una comunicación igualitaria y gratuita, donde la misma comunidad dialogal resuelve los problemas, sin instancias exteriores de tipo secreto o jerarcas que sólo deben responder ante Dios o su conciencia, por encima del diálogo comunitario.

5. La autoridad de la iglesia ha de ser comunión de personas.

La verdadera sacralidad se expresa en formas de comunión personal, conforme a la experiencia cristiana que vincula amor a Dios y amor al prójimo. La sacralidad cristiana no incluye, según eso, jerarquía, pues se identifica con el don gratuito de Dios, expresado en la vida y pascua de Jesús y expandido como perdón y transparencia interhumana. Todo es gracia de Dios en la iglesia, todo es presencia y obra del Espíritu de Cristo que se revela en la comunión personal de los creyentes, no en un orden sacral superior, en un sistema o estructura previa.
La verdad de la iglesia es, según eso, la misma comunión de palabra y acción de los creyentes, a nivel de encuentro personal y transparencia humana. Sólo si ponemos eso de relieve podremos responder a las críticas de Nietzsche y de otros, que entienden el cristianismo como platonismo para el pueblo, tanto en plano de sumisión jerárquica como de sometimiento a un Dios más alto a quien debemos obediencia. Ciertamente, Nietzsche tiene elementos que pueden ser y son anticristianos, en su forma de entender a los pequeños y excluidos del sistema y de sacralizar el eterno retorno de la vida, interpretada como voluntad de poder, a partir de los más fuertes (y no como voluntad y experiencia de amor), pero su crítica resulta en otros planos certera o, al menos, importante para entender el cristianismo.
Debemos volver a la transparencia eclesial, no para responder a Nietzsche, cosa en el fondo secundaria, sino para ser fieles al evangelio de Jesús, para ser lo que dice el evangelio: Sal de la Tierra, Ciudad elevada sobre el monte, Luz del mundo.

6. Rechazar una lógica del sometimiento y sacralización del sistema.

Dios no es el todo, ni el evangelio sumisión a una moral de chandalas o esclavos humillados, sometidos a unos señores espirituales. Al contrario, la fe en Dios infinito (sobre todo sistema y gradación jerárquica) libera al humano para la libertad y acción creadora, abriéndole al amor, por encima del sometimiento sacral y del miedo a la muerte.
Dando un paso más, y en contra de la acusación de Nietzsche, debemos afirmar Jesús no fue un idiota, un sumiso incapaz de rebelarse y decir "no", un esclavo del orden imperante (sacral o social), sino un hombre de gran libertad, que se enfrentó al sistema (altar y trono) de su tiempo, diciendo “no” cuando acogía a los excluidos y protestaba contra el templo. Precisamente por negarse al sistema le mataron; pero su mensaje y comunión contemplativa (liberadora) con Dios y con los hombres y mujeres de su entorno abrió un camino de vida (pascua) sobre el mundo.
Por ser transparente a la verdad de Dios (por abrir un camino de amor transparente a los pobres y excluidos) murió Jesús, mataron a Jesús. Por eso, celebrar el Jueves Santo del Amor es celebrar la Transparencia del Amor de Dios sobre la mentira de mundo que engaña y manipula.

7. Más allá de la lógica de enfrentamiento y mentira.

Tenemos que ir más allá de la lucha entre “buenos y malos”, que termina siendo siempre una lucha de los que se llaman buenos contra aquellos a los que condenan como “malos”. Herodes y Pilato, con Caifás y sus Santos condenaron a Jesús por malo… Pues bien, Jesús no ha muerto para cambiar el orden y poner a los malos donde antes estaban los buenos o viceversa, sino para superar un sistema de imposición y violencia, que termina siempre expulsando a los más pobres.
Un sistema legal y social, que distingue el bien y el mal, sirve en un plano de talión (de ley impositiva), pero ser vuelve destructor allí donde se pone servicio de un todo sacral manipulado por jerarcas dominantes. Pues bien, sobre ese esquema de talión se he revelado la gracia creadora de Dios, que libera a los hombre para el amor (para la transparencia del amor) y les pone gratuitamente al servicio de los excluidos. Más allá del bien y el mal no está el poder, sino la gracia que perdona, la comunión que vincula en igualdad de amor a los humanos.
Jesús se ha rebelado contra un sistema de poder, que destruye a los pequeños, y a revelado el amor transparente de Dios. Por eso ha subido a Jerusalén, como testigo de una gracia que no juzga ni se abaja por condescendencia, ni defensa del sistema, sino que simplemente ama de manera creadora. Por eso, por ser transparente al amor le mataron. Por eso, por ser transparencia de amor celebramos hoy su vida.
En ese contexto se celebra mañana (Jueves Santo) el día de los ministerios eclesiales, que no son la expresión de una estructura sacral, ni signo de la condescendencia bondadosa de los superiores (a quienes Dios concede autoridad), ni llevan al sometimiento leal de los inferiores (a quienes se pide obediencia)… sino expresión de gracia libertad, creatividad y comunión entre creyentes responsables, todos contemplativos, capaces de escuchar a Dios.
Nadie en la iglesia es más que nadie, a no ser el más pequeño, el excluido del sistema (como sabía Jesús), ni nadie es menos: todos son hermanos, no como sistema que marca desde fuera el lugar de cada uno, sino en comunión donde todos tienen y comparten la palabra.

(realce meu)

2010-03-30

este é um tempo favorável para cada um aclarar a sua pertença à Igreja

Penso que a polémica, que está a ser oferecida e atiçada em diversas frentes, é boa e será um bem para a Igreja.

Continuo a pensar que a Igreja é a melhor instituição que conheço e a que mais quero. Por isso me sinto no direito de criticá-la, não para ajudar a destrui-la, mas para melhorá-la.

Xabier Pikaza, aqui

2010-03-29

luta de poderes

Sou completamente avessa a teorias da conspiração. Conspirações até acredito que existam. Mas a crise que, neste momento, atravessa a Igreja Católica, não precisa de conspiração nenhuma para ser bem real e avassaladora.
De um lado, estão os meios de comunicação social, redes sociais etc. a explorar um filão que ainda dá muito que render. Do outro, estão os vários porta-vozes da Igreja a jogar à defesa; arremessando com vários bodes expiatórios.
Neste crescendo de vozearia já há quem, sem nada ter que ver com a Igreja, sentencie que o Papa tem que renunciar à cátedra. O Papa contra ataca, dizendo, numa celebração com difusão planetária, que não se deixa intimidar.
Pondo de lado o que é mais importante: que são os crimes cometidos, as vítimas dos mesmos, o papel dos responsáveis que agiram de forma cobarde e irresponsável, a renovação necessária à Igreja para se limpar destas feridas, parece que toda a gente se empenha é na luta entre o poder da informação que tudo varre, tantas vezes sem critérios, e o poder da instituição Igreja Católica na sua face mais vísivel que é a hierarquia.
Desgosta-me este rumo dos acontecimentos.

2010-03-28

para meditar

Salvador Dali, Cristo de S. João da Cruz

Suporto mal a visão do sofrimento de outro, sobretudo de um ser amado, como Cristo. Forma-se em mim um sentimento de indignação e até, por vezes, de revolta contra Deus, pois é a justiça de Deus que exige que este homem seja torturado desta forma. Com Job, sou tentado a perguntar o que é que os nossos pecados miseráveis, as nossas pequenas fraquezas e defeitos podem fazer a Deus, que é tão grande, tão transcendente, tão imutável e fora do alcance de todo o sofrimento. E se há ofensa, não seria mais magnânime, mais nobre, perdoar sem nada exigir? Não é isso o amor? Porquê vingar-se nos homens, sobretudo neste homem que era totalmente inocente? Porquê mesmo vingar-se? Cristo na cruz perdoou aos seus carrascos, mandou-nos perdoar a todos que nos ofenderam, é isso que é ser perfeito como o nosso Pai nos céus. Cristo anunciou e deu o exemplo do amor e não de uma justiça estrita. Como ver na atitude exigente de Deus com os homens, que o obrigou a “não poupar o seu próprio Filho”, o testemunho supremo de amor do Pai?


Terão razão as pessoas que se oferecem como vítimas à justiça divina para atrair sobre elas, como pára-raios a cólera de Deus que se inflama contra os pecadores, que auto-infligem toda o género de suplícios para agradar a Deus, para o acalmar? Não será esse um Deus deveras sádico? Como é possível amá-lo? Será que um Ivan Karamazov, personagem através do qual Dostoïevsky exprimiu a rejeição ateísta de Deus, tem razão em recusar ter parte com este Deus, mesmo se a felicidade eterna lhe está garantida, se isso implicar a aceitação de uma harmonia universal que exige o sofrimento de uma criança inocente, de uma só criança inocente? E o sofrimento de Cristo? Não será esta revolta mais digna do homem, mais “justa” que a justiça de Deus? Que ele nos esmague, então, já que é mais forte, mas nós não diremos ámen à sua sede de sofrimento humano!


Vós, que sois mais ponderados do que eu, perdoar-me-eis, mas por vezes é bom exprimir os pensamentos rebeldes que podem coexistir com convicções mais convenientes. Evidentemente, a lógica fria não teria dificuldade em separar-se do elemento de sensibilidade existente nestas reacções e de nos conduzir a perspectivas mais completas. Parece que estamos aqui a defender a causa do Cristo-homem contra Deus, o que é ridículo. Contudo, não esqueçamos que as relações entre Deus e o homem são um mistério que a inteligência humana, mesmo à luz da fé, não consegue compreender plenamente. A tensão dialéctica em certos momentos (por exemplo, no jardim do Getsémani) entre a vontade humana de Cristo e a vontade divina; os erros de uma exaltação doentia do sofrimento enquanto tal, de uma tendência para a dor cujas raízes patológicas seriam demonstradas por um psicanalista; o facto incontestável da rejeição massiva pelos modernos de um Deus cuja imagem deformada foi recebida de um cristianismo pouco profundo, tudo isto nos convida a uma purificação da fé. Como “adorar” a cruz, o suplício de Cristo que eu amo? Se a cruz, bem real, banhada de sangue escarlate, fosse o lugar de tortura de um ser de carne amado por nós mais do que tudo no mundo, seríamos capazes de a celebrar, de a abraçar, de a adorar?


Na minha cela de solitário, só tenho uma imagem, o crucifixo e um postal da Santa Face dolorosa. Estes objectos são interrogações permanentes para mim; desconcertam-me, desprezam tudo o que é razoável aos meus olhos humanos, obrigando-me constantemente a ultrapassar a minha sensibilidade e a mergulhar num mistério – que é um mistério de amor, quero crê-lo, mas que pouco “vejo”.
Ainda assim, tentemos durante a Semana Santa vê-lo um pouco mais claro e assumir mais profundamente este “faça-se” que é o coração da nossa fé.


Um monge da cartuxa,

retirado daqui


2010-03-27

poemas para a Quaresma #8

momento penitencial

conheço-te
da máscara e do silêncio torturado
com que compões a vida

conheço-te
das mãos lavadas que preferes
à canseira de amassar a barro, o pão, a esperança

conheço-te
sentado e protegido
pela solidão do templo e do vestido

conheço-te
por trás da cortina da indiferença
entre o medo e a cólera,
o montão de palavras que carregas sozinho
para armar teu circo de piedade pervertida

conheço-te
como se conhece um muro branco contra o vento,
a cal do tumulo que esconde a corrupção
e a violência antiga

conheço-te
interpondo entre mim e ti o rito, o código, que te prescreve os pensamentos e as acções

e foi para saíres da barra que te chamei pelo nome
e te dei um mapa e remos

se fiz uma aliança contigo e te escolhi
foi para olhares em face os rostos desfigurados
que nenhuma palavra ilumina

ao entrar na aliança dos teus dias
foi para seres enviado da esperança e da ternura
que te escolhi e te sagrei
irmão e irmã de toda a dor do mundo

para saíres dos labirintos da culpa e do farisaísmo
te calcei os pés e te indiquei os caminhos do mar,
o exílio das certezas, o amor do tempo e da eternidade

José Augusto Mourão,
retirado daqui

2010-03-25

mulheres do jardim # Anne Sexton

Palavras

Tem cuidado com as palavras
mesmo as milagrosas.
Pelas milagrosas nós fazemos o melhor possível,
por vezes são como uma multidão de insectos
que não nos deixa uma picada mas um beijo.
Podem ser tão boas como dedos.
Podem ser tão seguras como a rocha
onde te sentas.
Mas também podem ser ao mesmo tempo margaridas e [amachucadas.

Contudo, estou apaixonada pelas palavras.
São pombas que caem do tecto.
São seis laranjas santas pousadas no meu regaço.
São as árvores, as pernas do verão,
e o sol, seu impetuoso rosto.

No entanto, falham-me com frequência.
Eu tenho tantas coisas que quero dizer,
tantas histórias, imagens, provérbios, etc.

Mas as palavras não são suficientemente boas,
as erradas beijam-me.
Por vezes voo como uma águia
mas com as asas de uma carriça.

Mas tento ter cuidado
e ser amável com elas.
As palavras e os ovos devem manipular-se com cuidado.
Uma vez partidas há coisas
impossíveis de reparar.

Anne Sexton,
retirado daqui

encontrar Deus assumindo os nossos desejos

Talvez nós ainda não tenhamos verdadeiramente sede de Deus. Talvez só tenhamos pequenas sedes: (...) de mais algum dinheiro, de companhia, de êxito no trabalho. Se tudo isto são pequenos desejos, então temos de começar por aí. A mulher samaritana queria água, por isso, foi ao poço, onde encontrou Jesus. Se formos honestos acerca dos nossos pequenos desejos, estes também nos conduzirão a Jesus. Nós aprenderemos a ter sede de mais, acabando a sentir sede de Deus, que tem sede de nós. A maior parte das pessoas pensam na religião como se se tratasse do controlo do desejo. O desejo é perigoso e incómodo, por isso, a religião ajuda-nos a domá-lo. Contudo, este nunca foi o ensino tradicional da Igreja. Nós somos convidados a aprofundar os nossos desejos, a tocar a fome que eles encobrem, a libertar o desejo no reconhecimento do seu objectivo último.

Timothy Radcliffe OP

2010-03-24

O que sabemos de Deus

Geralmente, nós pensamos que chegar a Deus é difícil. Temos de conquistar o perdão; temos de ser bons, caso contrário Ele reprovar-nos-á. Mas isso é errado. Deus vem ao nosso encontro ainda antes de nós nos termos virado para Ele. Deus tem sede do nosso amor. Ele anseia por nós. (...)

É muito embaraçoso admitir que se anseia estar com uma pessoa, quando essa pessoa não tem um sentimento completamente recíproco. Uma pessoa sente-se tonta e vulnerável, quando admite que ama mais do que é amada. No momento em que nós assumimos o nosso desejo ficamos expostos à rejeição e à humilhação. No entanto, é isso que se passa com Deus. Deus morre de sede por nós e pelo nosso amor, contudo ele tem de aguentar a palmadinha condescendente que, de vez em quando, lhe damos na cabeça. "Oh, é Domingo era bom irmos fazer uma visita a Deus", como se Deus fosse um parente enfadonho.

Timothy Radcliffe, OP.

"As sete últimas palavras"







2010-03-23

poemas para a Quaresma #7

Musée des Beaux Arts


Sobre o sofrimento eles nunca se enganaram
Os Velhos Mestres; como compreendiam bem
A posição humana do sofrimento; como ele acontece
Enquanto outros estão a comer, a abrir uma janela ou,
apenas, num monótomo caminhar,
Como quando os idosos estão à espera, reverente e
apaixonadamente,
Do nascimento milagroso, existirão sempre
Crianças a patinar num lago situado na orla do bosque,
que não desejavam especialmente que isso acontecesse:
Eles nunca esqueceram
Que até o pavoroso martírio deve seguir o seu curso
De qualquer modo a um canto, nalgum lugar imundo
Onde os cães continuam com a sua vida de cão
e o cavalo do torturador
Coça o seu inocente traseiro numa árvore.
No Ícaro de Bruegel, por exemplo: como tudo se afasta
Muito tranquilamente do desastre: o lavrador pode
Ter ouvido o barulho da queda na água, o grito desamparado,
Mas para ele não foi um desastre importante; o sol brilhou
Como tinha de brilhar sobre as pernas brancas que
Desapareciam nas verdes
Águas; e o caro e delicado navio que deve ter visto
Algo fantástico, um rapaz caindo do céu,
Tinha de chegar algures e continuou tranquilamente o seu navegar.


W. H. Auden

2010-03-17

o significado da cruz que nos salva

Creemos y esperamos en un Dios que toma sobre si todo el drama de la historia. Creemos y esperamos en el poder de esa solidaridad divina. Creemos y esperamos en el poder del Amor con mayúscula. Creemos y esperamos en un Dios que es «amor más fuerte que el infierno» (U. von Balthasar, Epílogo, o.c. p. 117 ). Creemos y esperamos que no habrá infierno para nadie, porque el amor vulnerable de Dios acabará por regenerar a todos.

Ahora bien, esta esperanza, si lo es de verdad, no es impasible, ni pasiva, ni impotente, sino tan comprometida, activa y transformadora como la solidaridad misma de Dios. La esperanza del creyente, para serlo, ha de ser crítica y liberadora, ha de convertirse, como Jesús, en sacramento de la solidaridad de Dios, aunque ello la lleve a la cruz, como a Jesús. Y, frágil y desvalida como es, ha de sostenerse en el grito y la confianza de Jesús crucificado. Ha de sostenerse en la presencia pascual del resucitado, primicia y anticipo del triunfo de la vida sobre toda muerte.

texto completo aqui

2010-03-14

Bem dizia o Astérix: Estes romanos são loucos


O padre Ariel Alvarez renunciou ao ministério presbiteral. Depois de anos de escaramuças com o seu bispo e o "braço comprido" da Congregação para a Doutrina da Fé, preferiu renunciar, a escrever um artigo para afirmar a historicidade dos primeiros capítulos do Génesis.

2010-03-13

Descobrir Deus, para lá da malformação religiosa

11*Disse ainda: «Um homem tinha dois filhos. 12 O mais novo disse ao pai: 'Pai, dá-me a parte dos bens que me corresponde.' E o pai repartiu os bens entre os dois. 13*Poucos dias depois, o filho mais novo, juntando tudo, partiu para uma terra longínqua e por lá esbanjou tudo quanto possuía, numa vida desregrada. 14Depois de gastar tudo, houve grande fome nesse país e ele começou a passar privações. 15*Então, foi colocar-se ao serviço de um dos habitantes daquela terra, o qual o mandou para os seus campos guardar porcos. 16Bem desejava ele encher o estômago com as alfarrobas que os porcos comiam, mas ninguém lhas dava.17*E, caindo em si, disse: 'Quantos jornaleiros de meu pai têm pão em abundância, e eu aqui a morrer de fome! 18Levantar-me-ei, irei ter com meu pai e vou dizer-lhe: Pai, pequei contra o Céu e contra ti; 19já não sou digno de ser chamado teu filho; trata-me como um dos teus jornaleiros.' 20*E, levantando-se, foi ter com o pai. Quando ainda estava longe, o pai viu-o e, enchendo-se de compaixão, correu a lançar-se-lhe ao pescoço e cobriu-o de beijos. 21 O filho disse-lhe: 'Pai, pequei contra o Céu e contra ti; já não mereço ser chamado teu filho.' 22Mas o pai disse aos seus servos: 'Trazei depressa a melhor túnica e vesti-lha; dai-lhe um anel para o dedo e sandálias para os pés. 23Trazei o vitelo gordo e matai-o; vamos fazer um banquete e alegrar-nos, 24*porque este meu filho estava morto e reviveu, estava perdido e foi encontrado.' E a festa principiou. 25*Ora, o filho mais velho estava no campo. Quando regressou, ao aproximar-se de casa ouviu a música e as danças. 26Chamou um dos servos e perguntou-lhe o que era aquilo. 27Disse-lhe ele: 'O teu irmão voltou e o teu pai matou o vitelo gordo, porque chegou são e salvo.'28Encolerizado, não queria entrar; mas o seu pai, saindo, suplicava-lhe que entrasse. 29Respondendo ao pai, disse-lhe: 'Há já tantos anos que te sirvo sem nunca transgredir uma ordem tua, e nunca me deste um cabrito para fazer uma festa com os meus amigos; 30e agora, ao chegar esse teu filho, que gastou os teus bens com meretrizes, mataste-lhe o vitelo gordo.' 31 O pai respondeu-lhe: 'Filho, tu estás sempre comigo, e tudo o que é meu é teu. 32*Mas tínhamos de fazer uma festa e alegrar-nos, porque este teu irmão estava morto e reviveu; estava perdido e foi encontrado.'»

(LC 15, 11-32)


Recentemente, rasgaram-se algumas vestes, a propósito do "Caim" de Saramago. Ninguém queria ver-se como crente do Deus exposto por Saramago.

Mas será ele assim tão distante das nossas práticas religiosas? Não nos sentimos frequentemente indignados por que inexplicavelmente - e bem contra as nossa expectativas - a justiça de Deus é retorcida a nossos olhos. Os maus prosperam e os bons vivem reduzidos a nada.

Esse nosso modo de ver, tendo raízes endémicas no nosso eu egoísta, é confirmado pelo que tem sido a prática de difusão da narração bíblica. Tem sobressaído mais, porque também é conveniente às instituições religiosas. Revelar um Deus-Amor que cada um tem de descobrir dentro de si, releva para segundo plano a pertença a esta ou aquela Igreja.

Deixar para trás, a segurança de uma prática religiosa, reportada a secular instituição, e lançar-se na aventura de, sozinho - tal como nascemos e morremos - ir ao encontro do Deus-Amor, requer uma maturidade e capacidade humanas, próprias de quem, a cada dia, se deixa converter pelo Deus que o Evangelho nos aponta.

Não se pense que estou a advogar uma eliminação das actuais grandes religiões, ou o total desprezo das mesmas, apenas a sugerir que sem uma leitura aprofundada da Bíblia, crítica e livre, podemos andar embalados e distraídos do que é essencial.


Sugestão de leitura na continuação deste tema: aqui

2010-03-12

mulheres do jardim


Alma Schindler - Uma mulher no encalço do belo?

O Papa e o medo

Bento XVI claramente angustiado com um mundo que não compreende diz acerca dos padres: “homens não sujeitos a modas culturais efémeras, mas capazes de viver autenticamente aquela liberdade que só a certeza da pertença a Deus é capaz de dar”. Não somos todos pertença de Deus?

Interpretando o sentir de toda a Igreja, proclamou: “Os homens e mulheres do nosso tempo pedem-nos unicamente que sejamos sacerdotes a tempo inteiro e nada mais”. Será mesmo assim? Isto não é o continuar de comunidades clero-dependentes e abstraídas da missão comum de todos os baptizados?

Os fiéis leigos encontraram em muitas outras pessoas o que humanamente necessitam, mas só no sacerdote podem encontrar aquela Palavra de Deus que deve estar sempre nos seus lábios: a misericórdia do Pai, abundante e gratuita que se transmite através do sacramento da Reconciliação”, concluiu Bento XVI. Este sacramentalismo expresso, desliga perigosamente a celebração, da vida. E acentua um dualismo entre o humano e o divino que não correspondem à verdade do ser. É a continuação da magia sacramental. Nada disto aprofunda a espiritualidade.

informação recolhida aqui

Será o padre uma vítima do medo da Igreja Católica?

A Igreja católica, num acto de angústia, viu-se na necessidade de proclamar, a 19 de Junho de 2009, um ano sacerdotal.

Com isto espera das comunidades cristãs e dos padres maior empenho. Os bispos, continuam a reagir como a avestruz que em situações de perigo metem a cabeça debaixo da areia. Em vez de analisarem o porquê da crise sacerdotal e a prescrição celibatária preferem continuar a apostar no celibato do pároco, a reduzi-lo a um perfil de desafio entre aceitação e rejeição, apesar da penúria que se alastra por todas as paróquias.

António Justo

2010-03-08

sonhar com

Uma Igreja que é realmente uma comunidade inclusiva e paritária, onde mulheres e homens concentrem forças em tornar verdade a Boa-Nova, expulsando os demónios da pobreza, da injustiça, da violência, do sexismo, do patriarcalismo, da violação dos Direitos Humanos...

Uma Igreja toda ela ministerial, em que os ministérios não estejam concentrados nas mãos dos sacerdotes, mas que qualquer deles possa ser exercido, desde o chamamento de Deus, pelo reconhecimento da comunidade que elege e designa as pessoas desde que capacitadas, sem nenhuma discriminação sexual. Então poderá ser verdade uma Igreja serviçal, apaixonada por todas as pessoas que sofrem exclusão por razões de classe, raça, sexo, orientação sexual...

Uma Igreja em que os lugares de decisão e governo não estão condicionados pelo sexo mas pela preparação, pelo amor e capacidade de servir a comunidade...

Emma Martínez Ocaña, aqui

desde que...

Na Igreja Católica o papel da mulher ainda é de subalternização

Existem lugares e culturas em que a mulher é discriminada ou subestimada unicamente pelo facto de ser mulher, onde se faz recurso até a argumentos religiosos e a pressões familiares, sociais e culturais para sustentar a desigualdade dos sexos..."

Bento XVI,
Fevereiro de 2008, assinalando o 20.º aniversário da publicação da carta apostólica “Mulieris Dignitatem”, de João Paulo II

2010-03-05

à procura de um olhar que salva

Tratava-se de um genuíno buscador. Viajara até à Índia desde o Ocidente para continuar a sua procura.Contava já muitos anos de viagem espiritual, incansável na sua longa marcha para a auto-realização, seguindo sem trégua o rasto da Verdade. Lera as Escrituras de todas as religiões, seguira numerosas vias místicas, experimentara não poucas práticas de desenvolvimento pessoal e escutara um grande número de mestres. Mas continuava a sua busca. Viajou sem descanso pela Índia. (...)Certo dia, chegou a uma aldeia e perguntou se havia algum mestre com quem pudesse entrar em contacto. Disseram-lhe que não havia nenhum mestre, mas que numa montanha próxima habitava um eremita.O Homem dirigiu-se à montanha com o propósito de encontrar o eremita. Começou a subir uma ladeira. De súbito, observou que o eremita descia pelo mesmo caminho que ele subia. Quando estavam prestes a cruzar-se e lhe ia perguntar qual o melhor método para encontrar o caminho da libertação, o eremita deixou cair um saco que carregava às costas. Fez-se um silêncio profundo, arrepiante, total e perfeito. O eremita cravou os seus olhos subtis e eloquentes nos do buscador. Depois, o eremita pegou de novo no saco, pô-lo às costas e prosseguiu o seu caminho. Nem uma palavra, nem um gesto, mas que olhar aquele! O buscador, de súbito, compreendeu no mais fundo de si mesmo. Não se tratava de uma mera e insubstancial compreensão intelectual, mas clara e visceral. Com o entendimento correcto, conseguiu compreender a necessidade de abandonar o fardo do passado e nascer no momento presente.

"Os Melhores Contos Espirituais do Oriente"
Ramiro Calle

Para nos descobrirmos na essência do que somos, precisamos de, algumas vezes, aliviar a carga que nos condiciona. Carga que pode ser interior ou exterior. No momento que vivemos não faltam opressões de que urge libertarmo-nos. É a escolha entre viver ou passar pela vida.

2010-03-04

poemas para a Quaresma # 6

Às vezes as coisas dentro de nós


O que nos chama para dentro de nós mesmos
é uma vaga de luz, um pavio, uma sombra incerta.
Qualquer coisa que nos muda a escala do olhar
e nos torna piedosos, como quem já tem fé.
Nós que tivemos a vagarosa alegria repartida
pelo movimento, pela forma, pelo nome,
voltamos ao zero irradiante, ao ver
o que foi grande, o que foi pequeno, aliás
o que não tem tamanho, mas está agora
engrandecido dentro do novo olhar.


Para Maria de Lourdes Pintasilgo
em breve homenagem


Fiama Hasse Pais Brandão
As Fábulas
edições quasi

2010-03-03

é doce morrer no mar...




O novo hospital de Cascais não tardou a meter água. Para a casa da vizinha telefonaram a dizer que tinha acabado de morrer no IPO. Ah....afinal não foi ela. Foi a doente da cama ao lado.

2010-03-02

a instrumentalização da pessoa é um atentado à vida

Hans Castorp sonhava, o olhar preso ao braço de Madame Chauchat. Como as mulheres se vestiam! Mostrando aqui e ali um pouco da nuca e do peito, velando os braços com uma gaze transparente...Faziam o mesmo em qualquer lugar do mundo, tudo para despertar o nosso desejo ansioso. Meu Deus, como a vida era bela! E era bela devido a certas evidências, como o facto das mulheres vestirem roupas sedutoras - pois que era de uma absoluta evidência, uma coisa tão natural e conhecida em toda a parte que deixara de ser motivo de reflexão e passara a simples dado inconscientemente aceite. Mas era necessário ganhar consciência em relação a isso, pensava Hans Castorp, para se fruir a vida em plenitude e perceber que se tratava, no fundo, de um mecanismo fabuloso e afortunado. É claro que era em função de uma determinada finalidade que as mulheres tinham o direito de vestir-se de modo tão fabuloso e afortunado, sem com isso violarem as regras do decoro. Era obviamente a geração futura, a reprodução do género humano que estava em causa. Mas, e então, se a mulher estava doente por dentro e não servia o objectivo da maternidade - o que sucedia nesse caso? Haveria, então, algum sentido em usar mangas de gaze e despertar a curiosidade do homem em relação ao seu corpo - um corpo interiormente enfermo? É evidente que não fazia nenhum sentido e deveria ser, portanto, declarado indecoroso e interdito. Pois que um homem se interessasse por uma mulher enferma era decididamente tão pouco razoável como...bem, como o secreto interesse que Hans Castorp em tempos nutrira por Pribislav Hippe.

Thomas Mann, "A Montanha Mágica" pág. 151



Este pequeno texto, focado num tempo histórico próprio, não deixa de ter actualidade quando, hoje, se levantam algumas vozes a apelar para a exclusiva funcionalidade reprodutora do casamento. Isto a propósito da legislação de acesso ao casamento civil por parte de casais de pessoas do mesmo sexo.


Bento XVI, não se cansa de advertir contra o relativismo frente à vida humana. E tem razão. Relativismo é sempre que apelamos a um sistema moral utilitário da pessoa. E, neste caso, das pessoas que constituem um casal do mesmo sexo.
Dizer que esses casais são inférteis é, nem mais nem menos, que estar a pretender instrumentalizar as pessoas que os compõem.
O homem não é só materialidade. E a fecundidade vai muito para além da reprodução biológica.

2010-03-01

chegados a março, não há necessidade de desatinar

Nem vale a pena identificar quem produziu este vómito.

milagre - preferência de Deus ou infantilidade nossa?

Neste artigo, Celso Alcaina reflecte sobre a actual necessidade de pelo menos um milegre, para que a Igreja Católica declare alguém como santo. Para o ex-prof. de Comillas e Univ.Villanova (USA) os milagres sempre lhe pareceram uma injustiça da parte de Deus, que favorece uma pessoa em detrimento de muitas que pedem o mesmo. É a lógica do milagre para declarar alguém como santo: várias (muitas) pessoas rezam a pedir a intercessão de determinada pessoa em processo de beatificação ou canonização, e uma ou duas ou meia dúzia, pouco importa, é que têm acesso à almejada cura. Sempre, física. Estranho, não?

Também, para quem proclama que estas coisas do cristianismo histórico são sempre em linha recta, se pode ver no texto de Celso Alcaina, as mutações que foram ocorrendo ao longo do tempo, na declaração de alguém como santo. E mais...ide ler. O autor tem, também no currículo, oito anos de serviço na Cúria Romana.