2010-10-27

2010-10-24

se quiseres falar com Deus...

um cristianismo laico...tal como Jesus

La consecuencia ha sido que el Cristianismo y la Iglesia se han orientado y configurado, ante todo, como una "religión" (templos, sacerdotes, sacramentos, dogmas, poderes religiosos...), siendo así que, en realidad, Jesús de Nazaret no pensó en nada de eso, ni en su vida se dedicó a poner en práctica nada de eso. De ahí que los grandes temas de Pablo son los que han configurado la "teología" cristina, mientras que los relatos de la vida de Jesús han quedado, en la vida y funcionamiento de la Iglesia, relegados a un segundo término, como elementos inspiradores de la "espiritualidad" cristiana. Así las cosas, y volviendo al comienzo de esta reflexión, lo más lógico tendría que ser que los cristianos nos preocupemos, ante todo y sobre todo, por vivir um "cristianismo laico", como lo vivió Jesús de Nazaret. Porque, si vivimos así nuestra relación con Jesús, lucharíamos más contra el Estado confesional y nos esforzaríamos mucho más por nuestra "religiosidad laica" y nuestra profunda espiritualidad, la "religiosidad alternativa", que vivió y nos enseñó Jesús.

2010-10-23

o fariseu e publicano que somos. ou numa interpretação psicológica - a imagem e a sombra (LC 18, 9-14)

En el nivel histórico (o literal), “fariseo” y “publicano” son dos tipos de personas que, según los cánones religiosos, se encontraban en posiciones antagónicas: el primero es el observante estricto con conciencia de “justo”; el segundo, un pecador público, excomulgado de la religión y supuestamente rechazado por Dios.
Hacía falta mucho atrevimiento y una admirable libertad para descalificar el comportamiento del fariseo y ensalzar el del publicano. Y eso es lo que hace Jesús. Con ello, denuncia radicalmente toda religión centrada en la idea del “mérito” y de la “recompensa”, y propone una actitud religiosa centrada en el reconocimiento de la propia verdad –eso es la humildad- y en la afirmación de la gratuidad divina. Una actitud integradora, que a nadie juzga, descalifica ni condena…, y que, con demasiada frecuencia, no se halla en las religiones. 
En el nivel psicológico (o simbólico), “fariseo” y “publicano” pueden entenderse como dos aspectos presentes en cada persona: la imagen y la sombra.
“Imagen” es todo aquello que, desde niños, nos hemos esforzado en construir para tratar de lograr el reconocimiento y la aprobación por parte de los otros.
“Sombra”, por el contrario, es el precio que tuvimos que pagar para poder construir aquella imagen, ya que, para cada uno de los rasgos de la imagen que queríamos potenciar, tuvimos que esconder –aun sin darnos cuenta- el rasgo opuesto, que fue relegado a la zona oscura de nuestro psiquismo.  
“Sombra”, por tanto, es el material psíquico que hemos reprimido, negado, disociado o enajenado, produciendo una fractura o escisión –una neurosis- en nuestro interior.
La unificación de la persona, la salida de la mentira personal y la superación del sufrimiento neurótico sólo serán posibles en la medida en que logremos reconocer, aceptar e integrar nuestra propia sombra, como parte de nosotros mismos. Es decir, únicamente la integración de la imagen con la sombra hará posible la reconciliación psicológica de la persona: eso es lo que muestra con toda nitidez la parábola de Jesús.
 
Cuando uno no trabaja con la propia sombra, sus mejores propósitos (éticos, religiosos, espirituales…) pueden verse saboteados y, lo peor de todo, por motivos inconscientes y sin darnos cuenta de ello. Queremos ser mejores personas…, pero hay “algo” que no nos deja.
 
Porque negar la sombra no la elimina, sólo la oculta. Aquélla regresa en forma de obsesiones, miedos, ansiedades y dolorosos síntomas neuróticos.
 
Dentro, por tanto, de cada uno de nosotros conviven un “fariseo” orgulloso e hipócrita, que busca autoafirmarse falsamente ocultándose parte de su verdad, y un “publicano” con frecuencia despreciado y relegado a la oscuridad más completa. Sólo cuando nos abramos a esa doble realidad y podamos aceptarla, “bajaremos a nuestra casa justificados”, es decir, reconciliados.
 
Porque la conclusión de la parábola no puede entenderse en el sentido de que Dios no perdona al fariseo o no quiere justificarlo. Se trata de algo mucho más simple: es su propia actitud, incapaz de reconocer toda su verdad, la que lo mantiene “roto” en su interior, por más que pretenda ofrecer una imagen “perfecta”.
 
 
Pero la comprensión del fenómeno de la sombra nos aporta algo más. Todo el material relegado, oculto o negado, sigue activo, como poderosa energía psíquica. Puesto que no se le permite “vivir” en la propia persona, será, forzosa e inconscientemente, proyectado en otras.
 
Como consecuencia, creeremos ver en los demás aquello que no soportamos en nosotros mismos: eso nos crispará –aunque desconozcamos el motivo real- y condenaremos ferozmente en el otro lo que hemos rechazado con la misma ferocidad en nosotros. Esto explica el cumplimiento de una “ley” que, a mi parecer, no admite excepciones: “Todo lo me crispa del otro, me pertenece”.
 
Si aplicamos este principio a la parábola, entenderemos mucho mejor la actitud real del fariseo: después de resumir la “media verdad” que alimentaba a su imagen, se compara con aquellos a quienes parece despreciar por ser “ladrones, injustos y adúlteros”.
 
No era consciente –porque se hallaban escondidos en lo más profundo de su sombra- de que, en su interior, habitaba también un yo ladrón, injusto y adúltero, que pugnaba por salir. Más en concreto: cuando el fariseo afirma: “no soy ladrón…”, otra voz en su interior –la voz de la sombra, que él es incapaz de oír- añade: “…pero me encantaría serlo”. Sin embargo, en lugar de reconocer esa verdad, trabajarla e integrarla, le resulta más cómodo verla fuera de sí, en los otros, a quienes ve peores que él y condena sin piedad.
 
Por el contrario, sólo la comprensión de la verdad que el fenómeno de la sombra encierra empieza a situarnos en la buena dirección, para resolver conflictos relacionales, evitar el juicio –“no juzguéis”, insistía Jesús- y la descalificación, y crecer en unificación, integración y armonía.
 
Sobre la base de que los humanos no estamos llamados a ser “perfectos” –como suelen creer los “observantes”-, sino “completos”, capaces de reconocer, nombrar y aceptar toda nuestra verdad. De este modo paradójico, el reconocimiento de la sombra, al bajarnos del pedestal de nuestra imagen idealizada, nos hace humildes, es decir, nos humaniza (humildad y humanidad, como humor, provienen de la misma etimología: “humus”, la tierra blanda, receptiva y fértil).
 
¿Qué hacer para avanzar en esa integración que, unificándonos, nos pacifica y humaniza? Aparte de todo el trabajo psicológico, hecho desde la lucidez y la aceptación de la propia verdad –como se indica en los libros que cito al final de este comentario-, es imprescindible una actitud creciente y sentida de acogida de sí.
 
Necesitamos –mirándonos con bondad y acogiéndonos con amor- abrazar pacientemente, una y otra vez, toda nuestra debilidad, fragilidad, vulnerabilidad…, como si estuviéramos comprendiendo y amando a nuestro mejor amigo. Cada abrazo de nuestra parte débil nos hará crecer, de un modo paradójico, en fortaleza interior. Porque el núcleo de la debilidad, si la aceptamos sin contarnos “historias mentales” sobre ella, es fortaleza. Y al abrazar la vulnerabilidad estamos recorriendo el camino de “vuelta a casa”, donde nos sentiremos cada día más unificados.
En el nivel espiritual (o profundo), por fin, la parábola contiene una profunda sabiduría. No puede haber auténtico camino ni crecimiento espiritual –viene a decirnos-, si no está cimentado en la aceptación de la propia verdad y no conduce progresivamente a la desapropiación del yo.
La imagen idealizada –representada en la figura del fariseo- es sólo otra manera de nombrar al ego. Desconocer o negar la sombra nos condena a vivir para el ego. Sin embargo, en la medida en que la vamos aceptando, se va produciendo la integración psicológica del yo, que posibilitará el que sea trascendido. Habremos pasado así del “nivel racional” (egoico) de conciencia al estadio transpersonal.
Pero parece innegable que, si no se avanza en la integración psicológica –aceptando la imagen y la sombra-, el camino espiritual carecerá de consistencia y se verá expuesto a sorpresas desagradables.

2010-10-20

Cavatina - Ana Vidovic

por outro lado...

Mas não aparece ninguém e eu continuo entregue a mim mesmo. Permanentemente obcecado com a dificuldade da situação, perco muita da minha timidez, já não evito ostensivamente aproximar-me da entrada, andar em círculos à volta dela é agora a minha ocupação predilecta, é quase como se agora fosse eu o  inimigo que está de atalaia, à espera da oportunidade ideal para um assalto bem sucedido. Se ao menos eu tivesse alguém em quem pudesse confiar, a quem pudesse entregar o meu posto de sentinela, já podia descer sem preocupações. Chegaria a um entendimento com o meu confidente, para que observasse a situação enquanto eu descia, e durante largo tempo depois de eu descer, me batesse ao alçapão em caso de perigo, mas só nesse caso. Assim fazia tábua rasa sobre mim, não deixava contas por saldar, a não ser, quando muito, com o meu confidente. Porque mesmo que ele não peça nenhuma recompensa, não irá ao menos querer ver a toca? O simples facto de consentir que alguém entrasse em minha casa já seria para mim extremamente doloroso. Construía-a para mim, não para receber visitas, e acho que não ia deixá-lo entrar; mesmo que fosse esse o preço a pagar por ele me possibilitar o regresso à toca, não o deixava entrar.


Franz Kafka - "A Toca"

2010-10-18

eu vi tanta inquietação oca

As mãos na testa. Choro como se a 
Raiva fosse matéria para lágrimas,
Mas a banalidade tudo mostra:
Quando o mundo nos entra com violência
Para dentro do peito, soluçamos
E agita-se-nos a carne no mais
Doloroso que ela tem. Não há
Maior defesa da bondade do que a
Inquietação - arrasa tudo quanto
Construímos e obriga o sangue
A jorrar à velocidade da morte.

Rui Almeida, "Lábio Cortado" (pág. 25)

2010-10-16

deslumbramentos tecnológicos

Trabalho, desde o seu aparecimento massivo, com os diversos equipamentos informáticos. Nunca fui uma deslumbrada pela tecnologia (teimosamente resisti, até ao limite, a adquirir um telemóvel para uso pessoal) e acolho sempre, com um certo gozo, o espanto e deslumbramento que algumas pessoas evidenciam por coisas que, para mim, são corriqueiras e sujeitas a vulnerabilidades e avarias. A tal ponto que, podem comprometer uma tarefa e o seu prazo de entrega, deixando o entusiasta e descuidado utilizador em situações aflitivas.
Quantas pessoas tendo um trabalho importante e com compromisso de prazo de entrega, têm o cuidado de ir fazendo sucessivas cópias de segurança, em diferentes dispositivos? Acham que não é preciso por que o Hard Disk do computador é todo poderoso e infalível.

Quando vejo os mais altos responsáveis políticos ou magistrados da Nação rendidos a esse deslumbramento,  esquecendo-se que estão dependentes de avarias técnicas e erros  dos técnicos de informática, que também são humanos e falham, coitados, lamento o nosso atraso estrutural. E não só. Isto a propósito de uma "pen".

Mas penso que o problema da "pen" nem tem nada a ver com o que descrevo acima. Talvez tenha mais a ver com o seguinte: no outro dia, e em contexto profissional precisava, para apresentar num organismo público, do número de Identificação Fiscal das Finanças (NIF), depois de o procurar em diversos documentos e outros meios de pesquisa sem o encontrar, comecei por telefonar para um número azul das Finanças. Não me souberam responder. A seguir  para a Repartição de Finanças do meu Concelho, também não sabiam. Sei que acabei com a resposta fornecida, finalmente, por alguém do Ministério das Finanças. Antes, ainda tive de fazer mais duas tentativas para organismos ligadas ao Ministério, até conseguir o que pretendia. Parece anedota, mas aconteceu há umas escassas semanas. No tempo das "penes".

o jardim rendido às "Estranhas Criaturas"

O livro do Henrique já me tinha sido veementemente recomendado por um amigo comum. Ontem tive o privilégio de o adquirir pelas mãos do autor (com direito a autógrafo que, apesar de ser mulher de lágrima fácil, me comoveu profundamente).

É conhecida a minha condição de crente cristã católica, tal como o é, a do Henrique como ateu. Nos respectivos blogues assumimos isso. No meu percurso de fé e de religiosidade já muitas mutações aconteceram. E não faço ideia das que me esperam.

De há algum tempo a esta parte deixei de procurar um director espiritual que correspondesse às minhas necessidades e anseios. Deixei de ter paciência para aturar discursos formatados, com a única finalidade de  satisfazer consciências adormecidas e submissas, a uma evangelização centralizadora e desumanizada.

Esta atitude pessoal, faz com que esteja muito mais atenta a realidades diferentes da minha (no contexto de fé). Realidades que se auto excluem da vivência religiosa católica e que por ela, a maioria das vezes, também não são consideradas. Ou o são negativamente.

O Henrique, logo no primeiro texto do seu "grande" livro, na página nove, escreve:

Nem quando todos os recém-nascidos forem baptizados com lama, amamentados a aguardente. A água benta destes rios parados, onde cada narciso escolhe o deslumbramento que mais lhe convém à morte, não comove ninguém. Talvez os empresários da cortiça, as aves marítimas mergulhadas no petróleo ou os fundadores da nova paisagem industrial: refinarias no horizonte a suster o que resta de um sol-posto às avessas. Em cada igreja um santuário, um santo usurário, a água podre dos domingos. Atestam as últimas análises o mergulho seguro. Cuidado, de tão confundida com as margens essa água pode bem ser terra. E na terra nem deus ousa mergulhar.


Meu querido Henrique, talvez muito distante das motivações que te levaram a escrever este texto, ele torna-se, para mim, um forte apelo e confronto espiritual. Acaba, no fundo, por ser o "guia" que noutros contextos desdenho. Obrigada.



2010-10-15

mulheres do jardim - Santa Teresa

Santa Teresa e as prostitutas

Recebi hoje uma carta do José Bento
que dizia sentir-se um rato diante de Santa Teresa
eu gosto tanto dele, posso dizer o mesmo
mas temo seja o que for
de incalculável

Diante de um rato experimento
não exactamente repulsa para a qual sou demasiado fraco
mas uma tristeza submersa
dissimulada na própria forma
lembro-me no meu quarto há muitos anos
a ratoeira armada debaixo da cama
e o deslizante rumor quase inaudível
cortado por um clique mecânico
um cheiro a folhas mortas apoderava-se da superfície
como se alguma coisa mais longínqua
ficasse presa daquele artifício

Tenho também uma história cómica com ratos
que me custou hora e meia da maior vergonha
reuni em minha casa alguns técnicos de saúde
e voluntários dessas causas
para projectar uma ajuda às prostitutas
e um rato circundou, um por um, os sapatos dos presentes
e tentava subir os degraus da escada numa necessidade
que se diria invencível
as pessoas eram educadas e fizeram todas de conta
mas eu estava para ali
afundado num desespero

Quando por vezes vejo tombar
pelos altos degraus a minha vida
procuro pensar nos dois ou três interesses que me restam
entre eles Santa Teresa e o drama das prostitutas


José Tolentino Mendonça, daqui

meditação antes do tal brinde

E que dizer daquela mania tão usual quanto iníqua, de estarmos sempre à espera de que as pessoas contem a sua vida a partir dos sucessos? Não podemos ser todos confessores uns dos outros, mas era bom que habituássemos os nossos ouvidos e coração a escutar as derrotas e fracassos que acontecem em todas as vidas.

hoje apetece-me comemorar qualquer coisa

2.500 entradas neste blogue pode ser um bom motivo...e arranjar-se-ão mais...o licor de chocolate e menta ainda vai a meio.

2010-10-10

10 de Outubro - Dia mundial da saúde mental

Se, sobre este tema, também podemos dizer: "Não fomos os heróis que queríamos ter sido.", não lhe oponhamos a indiferença ou o esquecimento.

António Variações - Sempre Ausente

"Levanta-te!"

Naquele tempo,
indo Jesus a caminho de Jerusalém,
passava entre a Samaria e a Galileia.
Ao entrar numa povoação,
vieram ao seu encontro dez leprosos.
Conservando-se a distância, disseram em alta voz:
«Jesus, Mestre, tem compaixão de nós».
Ao vê-los, Jesus disse-lhes:
«Ide mostrar-vos aos sacerdotes».
E sucedeu que no caminho ficaram limpos da lepra.
Um deles, ao ver-se curado,
voltou atrás, glorificando a Deus em alta voz,
e prostrou-se de rosto por terra aos pés de Jesus
para Lhe agradecer.
Era um samaritano.
Jesus, tomando a palavra, disse:
«Não foram dez que ficaram curados?
Onde estão os outros nove?
Não se encontrou quem voltasse para dar glória a Deus
senão este estrangeiro?»
E disse ao homem:
«Levanta-te e segue o teu caminho;
a tua fé te salvou».
( Lc 17,11-19)


A lepra do século XX é a solidão. E na sua configuração patológica - a depressão. O homem solitário  devora-se a si mesmo, o outro é devorado pela sociedade, então escolhes (NIETZSCHE).
É recorrente ouvir dizer:"os nossos avós tinha menos meios e eram mais felizes". Agora temos os meios (esqueçam lá a crise: Hoje vive-se incomparavelmente melhor do que há cem anos e até há cinquenta) e vivemos como condenados. O que é que nos falta, então?
Alfred Adler, dissidente da primeira escola vienense fundada por S. Freud, definiu no início do século passado o essencial para o desenvolvimento de cada pessoa: "O trabalho, o amor e a vida em comunidade são os ingredientes para o desenvolvimento de todo o ser humano, rumo à maturidade". Por trabalho, entenda-se toda a actividade humana e não, apenas, o exercício duma profissão. O amor e a vida em comunidade são o acto de nos descentramos de nós próprios e irmos ao encontro do outro. É a resposta que podemos dar à ordem evangélica:"Levanta-te...!" Quando é que estaremos para aí virados?

2010-10-08

Nobel da Paz 2010 - Liu Xiaobo

Liu Xiaobo está preso por reinvidicar a democracia para a China. Cumpre pena de onze anos. Muito provavelmente o prémio não trará nenhuma melhoria imediata para a sua vida (parece que ainda não sabe que foi o distinguido deste ano do Nobel da Paz  porque os dirigentes chineses barraram qualquer divulgação do mesmo), mas a nós deve (co) mover-nos a ser solidários na sua luta pelos direitos humanos e valores da democracia.

não é para quem quer, mas...pelo menos que nos habite o desejo que é o sinal de que estamos vivos.

Quando conseguimos parar e deixar que ganhe espessura o fundo que nos habita, damo-nos conta que, em cada um e cada uma de nós, duas realidades coexistem: uma pessoal, individual, que percepcionamos facilmente através dos nossos sentidos; e uma outra, mais subtil, que é a nossa participação numa realidade mais vasta, num todo, que nos precede e está para além da nossa individualidade. A importância relativa que conferimos a uma e a outra destas duas dimensões do ser humano marca, significativamente, o nosso sentido de vida. Se nos encapsulamos no nosso ser individual e nada mais nos comove e move, facilmente cairemos na teia dos interesses egoísticos, na violência, na ambição desmesurada, na competição agressiva e, por arrastamento, entraremos num caminho de morte e “vil tristeza”.

Manuela Silva, aqui

2010-10-07

tão simples mas tão difícil de assimilar

...há gente que faz da leitura da Iª República uma única lenga-lenga sobre como os líderes políticos portugueses da época eram defeituosos. Pois eram. Sem querer ser preciosista, esse é exatamente o sentido da República: sermos governados por gente imperfeita.


Precisamente porque não existe gente perfeita, nem gente que herde a predisposição para governar vitaliciamente um país, o princípio republicano é o de que nem o nascimento nem a classe social devem vedar alguém de eleger e ser temporariamente eleito.

Rui Tavares, aqui

2010-10-05

Viva a República!

república das bananas

Continua a construir-se indiscriminadamente na Foz do Arelho, que está cada vez mais feia e descaracterizada. O mar bem se revolta. A mim, sobra-me a náusea.

"Arre, deixem que se veja!"

Arre, que tanto é muito pouco!

Arre, que tanto é muito pouco!
Arre, que tanta besta é muito pouca gente!
Arre, que o Portugal que se vê é só isto!
Deixem ver o Portugal que não deixam ver!
Deixem que se veja, que esse é que é Portugal!
Ponto.

Agora começa o Manifesto:
Arre!
Arre!
Oiçam bem:
ARRRRRE!

Álvaro de Campos


2010-10-03

"Vou ficar de pé..."

1. 2*Até quando, SENHOR, pedirei socorro,
sem que me escutes?
Até quando clamarei: «Violência!»,
sem que me salves?
3Porque me fazes ver a iniquidade
e contemplar a desgraça?
Diante de mim só vejo opressão e violência,
nada mais do que discórdias e contendas.
4Por isso a lei perde a sua força
e o direito desaparece definitivamente;
porque o ímpio cerca o justo
e, por isso, o direito sai falseado.

(...)
2.1 Vou ficar de pé no meu posto de guarda,
vou colocar-me sobre a muralha,
vou ficar à espreita para ver o que Ele me diz,
que resposta dá à minha queixa.


Habacuc, 

"Aumenta a nossa fé"

uma perspectiva criadora

Anne PrimavesiA teologia tradicional classifica tudo numa hierarquia de importância, sendo que a parte superior dela está mais próxima de Deus, e a inferior, mais distante. Uma perspectiva coevolutiva surge de uma compreensão mais profunda e de uma valorização da forma como todos os seres vivos vêm a existir e mantêm sua existência através de uma interligação e interdependência ineludível.

 Na teologia coevolutiva:
• cada organismo é valorizado pelo que é em si mesmo;
• o valor de cada organismo “importa” em relação ao todo;
• cada entidade é um ser singular e, por conseguinte, essencialmente inclassificável em graus;
• o valor intrínseco de cada uma se baseia na gratuidade do amor de Deus por ela;
• cada uma está presente e vivida na memória de Deus;
• o valor das criaturas não humanas não reside na forma como contribuem para a qualidade da vida humana; cada uma tem direito à sua própria qualidade de vida;
Como diz o poema, “eu pedi que a árvore me falasse sobre Deus, e ela floresceu”.


ler a entrevista na sua totalidade, aqui


quando o desenvolvimento de uns se faz à custa da aniquilação de outros tantos

Mais uma agressão vergonhosa!Que não é acto isolado.