2012-12-09

a experiência da salvação

Al ser humano se le ofrecen hoy infinidad de caminos por los que puede desarrollar su existencia. ¿Cuál será el que le lleve a la verdadera salvación? Como decía Pablo, más que nunca necesitamos hoy crecer en sensibili¬dad para apreciar los auténticos valores humanos. Precisamente porque las ofertas engañosas son más variadas y mucho más atrayentes que nunca, es más difícil acertar con el camino adecuado.
Dios no tiene ni pasado ni futuro; no puede "prometer" nada. Dios es la salvación que se da a todos en cada instante. Algunos hombres (profetas) experimentan esa salvación según las condiciones históricas que les ha tocado vivir, y la comunican a los demás como promesa o como realidad. La misma y única salvación de Dios, llega a Abrahán, a Moisés, a Isaías, a Juan o a Jesús, pero cada uno la vive y la expresa según la espiritualidad de su tiempo.
No encontraremos la salvación que Dios quiere hoy para nosotros, si nos limitamos a repetir lo políticamente correcto. Solo desde la experiencia personal podremos descubrir esa salvación. Cuando pretendemos vivir de experiencias ajenas, la fuerza de placer inmediato acaba por desmontar la programación. En la práctica, es lo que nos sucede a la inmensa mayoría de los humanos. El hedonismo es la pauta: lo más cómodo, lo más fácil, lo que menos cuesta, lo que produce más placer inmediato, es lo que motiva nuestra vida.

Más que nunca, nos hace falta una crítica sincera de la escala de valores en la que desarrollamos nuestra existencia. Digo sincera, porque no sirve de nada admitir teóricamente la escala de Jesús y seguir viviendo en el más absoluto hedonismo. Tal vez sea esto el mal de nuestra religión, que se queda en la pura teoría. Hace ya tiempo, un ministro del gobierno, hablando de los problemas del norte de África, decía muy serio: "Es que para los musulmanes, la religión es una forma de vida". Se supone que para los cristianos, no.
Al celebrar una nueva Navidad, podemos experimentar cierta esquizofrenia. Lo que queremos celebrar es una salvación que apunta a la superación del hedonismo, del placer y del egoísmo. Pero lo que vamos a hacer en realidad es intentar que en nuestra casa no falte de nada en estas Navidades. Si no disponemos de los mejores manjares, si no podemos regalar a nuestros seres queridos lo que les apetece, no habrá fiesta. De esta manera, sin darnos cuenta, caemos en la trampa del consumismo. Cuando nuestras "necesidades" podemos satisfacer¬las en el supermercado, ¿qué necesidad tenemos de otra salvación?
En las lecturas bíblicas debemos descubrir una experiencia de salvación. No quiere decir que tengamos que esperar para nosotros la misma salvación que ellos anhelaban. La experien¬cia es siempre intransferible. Si ellos esperaron la salvación que necesitaron en un momento determinado, nosotros tenemos que encontrar la salvación que necesitamos hoy. No esperando que nos venga de fuera, sino descubriendo que está en lo hondo de nuestro ser y tenemos capacidad para sacarla a la superficie. Dios salva siempre. Cristo está viniendo.
El ser humano no puede, de una vez por todas, planificar su salvación trazando un camino claro y directo que le lleve a su plenitud. Su capacidad es limitada. Solo tanteando puede conocer lo que es bueno para él. Nadie puede dispensarse de la obligación de seguir buscando. No solo porque lo exige su propio progreso, sino porque es responsable de que los demás progresen. No se trata de imponer a nadie los propios descubrimientos, sino de proponer nuevas metas para todos. Dios viene a nosotros siempre como nueva salvación. Ninguna de las salvaciones anunciadas por los profetas puede agotar la oferta de Dios.
Es importante la referencia a la justicia, que hace por dos veces Baruc (Bar 5,1-9) y también Pablo (Flp 1,4-11), como camino hacia la paz. El concepto que nosotros tenemos de justicia, es el romano, que era la restitución según la ley de un equilibrio roto. El concepto bíblico de justicia es muy distinto. Se trata de dar a cada uno lo que espera, según el amor.

daqui

6 comentários:

  1. Ri sem malícia. :)

    Para mim, onde encontrei algum apaziguamento interior, foi no Espiritismo. Conhece a doutrina espírita?

    Pelo menos o tomo do Espiritismo é: «Fora da caridade não há salvação». É bem mais desafiador do que «escrever e meditar». :)

    Mas falando mais científicamente, já que este texto (o que vc postou) limita-se a dizer-nos que é uma «experiência pessoal» contra o hedonismo/egoísmo, decalcando o Evangelho, sem adiantar escatologias (embora diga por ali que Jesus está para vir; espero que não seja com o armaggedon...), e bem (fruto da evolução :), eu penso que a teologia, ou parte, com todo o «sistema» dogmático, coloca a tónica em axiomas de «futuro» que aloca-se numa experiência da imaginação que foge dos limites perceptíveis da razão.

    A figura do «homem Santo» é algo obscuro.

    I had that terrible feeling you get when you realize that you’re stuck with who you are, and there’s nothing you can do about it. - Nick Hornby

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  2. conheço muito superficialmente. dela tenho apenas algumas impressões originadas por referências de pessoas conhecidas, que até eram católicas e começaram a frequentar alguns grupos. e li umas coisas esparsas na net.

    presumo que não conheça grande coisa do Leonardo Boff: já foi frade franciscano, autor de uma vasta bibliografia e um dos mentores da teologia da libertação. e com um capítulo de perseguição romana. quando escreve "escrever e meditar" eu compreendo-o dentro da actuação que tem sido toda a sua vida. uma vida vivida na caridade.

    o texto que postei, e que escolhi, como uma (não definitiva)proposta do que será a salvação não é limitativo ao "eu". não considera o homem cerrado sobre si mesmo - a caverna -, antes pelo contrário, o que somos, é já uma manifestação do que se entende por salvação.

    reconheço que a tónica de muita da teologia católica projecta a salvação para além do tempo. os primeiros cristãos imaginavam que estava iminente. e ainda por aqui andamos a especular sobre estas coisas.

    termino, oportunamente, já que andou nas nossas conversas e na minha leitura:

    "Enquanto houver alguém que seja odiado, esquecido, ignorado, haverá sempre que fazer na vida: aproximarmo-nos desse ser. [Cesare Pavese]

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  3. Não estava a reduzir, nem implicar em nada, Leonardo Boff. Se viveu e vive pela caridade, muito bem. Talvez no texto estivesse demasiado genérico, ou essa frase.

    A salvação, a introdução do «pecado»... são questões teológicas complexas. E atenção que eu acredito, piemente, que os meus actos presentes serão recompensados ou punidos no futuro. Mas a isto chegamos pela filosofia, nem é preciso a religião. É essa um bocado a postura, teísta, do Espiritismo e as diversas raízes, que deram/dão à ciência, às artes...

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  4. pois, avançamos por um terreno acidentado e complexo...mas, definitivamente, creio que as consequências dos nossos actos, são eles mesmos. claro que se vão repercutir no nosso percurso e na vida... a que futuro se refere?

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  5. O Espiritismo, nas obras codificadas por Kardec, divide a nossa existência entre o material e o mundo espiritual, para onde vamos depois de desencarnar.

    Aperfeiçoamo-nos tanto num espaço como noutro. E também recebemos recompensas ou punições pelos actos praticados, mas tudo na intenção misericordiosa de que todos os espíritos, um dia, serão semelhantes a Deus.

    É só um pormenor, axiomático e central, do Esp.

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  6. Se quiser ler, neste blog: http://blog-espiritismo.blogspot.pt/ pode fazer o download de uma coisinha pequena «O que é o Espiritismo?». Acho que tem 20 páginas, e explica muito bem em traços gerais o que é.

    Está na barra lateral, na primeira a contar da esquerda, mais ou menos a meio do blog, em «Download - Obras Complementares».

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