2013-04-22

 

¿Hay límites u opciones para el aborto? ¿Qué opinas del posicionamiento de la Iglesia respecto a eso? 


No me parece ni que el aborto sea un derecho (porque no lo tiene que ser, y no tiene entidad para serlo), ni que sea tampoco algo deseable, ni mucho menos baladí. Pero lo que planteo, que es lo que plantean también algunos importantes profesores de bioética, es que el caso del aborto es un contraste entre el principio de la vida (fundamental tanto en la doctrina católica como en los derechos humanos) y el derecho a la libertad o autodeterminación personal (igual de fundamental en la doctrina católica y en los derechos humanos). Eso entra en choque cuando una mujer es violada, por ejemplo, y tiene un embarazo no deseado. Entonces, la dirección o la jurisdicción desde el magisterio católico tiene que tener en cuenta esos dos valores fundamentales. Mi aportación a la reflexión ha sido pensar, sabiendo que estos principios confrontan, si hay algún caso en el que el magisterio católico no tuviera por qué dar siempre prioridad al principio de la vida, sino que pudiera también respetar el de la autodeterminación. Hay un caso: un padre que tuviera un hijo que necesitara un transplante de riñón, y pudiera donárselo él mismo. Hoy en día donar un riñón reduce mucho la esperanza de vida, es decir, que el padre estaría perdiendo en parte su derecho a la vida por ejercer su derecho de disponer de su propio cuerpo (en el caso de que no le donase el riñón a su hijo). Pero estaría también, entonces, vulnerando el derecho a vivir de su hijo. ¿Acaso la Iglesia le excomulgaría por no hacer todo lo posible por que su hijo viva? No. Eso no ocurre. Hay casos en órdenes religiosas en los que alguien ha necesitado un riñón y sus compañeros no se lo han donado. Esto pone sobre la mesa lo que decía Jesús: que es muy fácil cargar los fardos sobre los demás. Por tanto, pienso que nadie debería ser aceptado en una manifestación que llama asesinas a las mujeres que abortan si antes no enseña un certificado que diga que ha dado un riñón por salvar una vida inocente. Hay muchos varones que me han escrito hablando sobre este tema del aborto, diciendo que, si pudieran con su cuerpo salvar una vida inocente, lo harían sin dudarlo. Pues bien, yo les animo a que lo hagan inmediatamente: hay entre 3 mil y 4 mil personas solamente en Estados Unidos (muchos de ellos niños), que cada año mueren porque no pueden obtener un riñón que necesitan.


Teresa Forcades, numa interpelante entrevista aqui

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