2013-10-30

Deus, uma mudança de paradigma



Viene a decir esto: Muchas culturas le dedicaron un verdadero culto al Sol, creían que el sol era un ser divino. Construyeron templos y elaboraron  diversas teologías sobre la divinidad del Sol.
Los antiguos hebreos pensaban que todo eso era idolatría y necedad, propia de la ignorancia de aquellos pueblos. Con el paradigma que les proporcionaba el libro del Génesis, pensaron que el Sol no es un ser divino, no es más que un astro creado en  el cuarto día.  (Gen. 1,14-19)
La humanidad ha sufrido lo que se llama cambios de paradigmas, que son las referencias culturales para entender la realidad. El Sol fue divino, luego se desacralizó. El sol sigue siendo el mismo antes y ahora, pero somos nosotros quienes hemos cambiado nuestra manera de percibirlo, sobre todo con el desarrollo de la Astronomía, y la invención del telescopio. Vivimos en otro paradigma.
Partiendo de esa analogía quizás nos pase algo parecido con la idea que hemos tenido de Dios y habría que concebirlo de otra manera, más acorde a nuestro paradigma cultural.
Los autores bíblicos no describieron a Dios, sino que relataron sus experiencias con él utilizando las  referencias lingüísticas y culturales que tenían a mano, sus “paradigmas” culturales evolutivos: la referencia del pastor, del guerrero, del señor…
Los ateos atacan imágenes de Dios que resultan inverosímiles para los tiempos de hoy, mientras que  hay creyentes que defienden esas imágenes como sagradas e intocables. Pero es lógico y necesario que, como consecuencia del desarrollo evolutivo de las culturas,  debamos actualizar, reinterpretar nuestra experiencia de Dios, con imágenes y palabras que tengan sentido hoy en nuestro contexto occidental.
Si una imagen de Dios queda obsoleta, ¿significa que no hay Dios?
Más bien significa que deberíamos repensar nuestras representaciones y nuestro discurso.

II.- Una noche yo tuve un extraño sueño, una pesadilla kafkiana: era como una guerra confusa, entre dos bandos, pero yo estaba allí en medio, sin saber a qué bando pertenecía, ni para qué luchaba. Por la mañana lo tenía ya claro: El sueño estaba provocado por todos los recuerdos y vivencias contrapuestos  y expresaba en lenguaje onírico-simbólico mi necesidad de reseleccionar de entre la amalgama de tantos pensamientos, atávicos y actuales, los que consideraba “puros”, autentificadores y originales, respondiendo a una pregunta que me he venido haciendo otra vez al hilo de nuestras reflexiones: ¿Qué interiorizo y retengo de todos aquellos años pasados de reclusión conventual en ese otro planeta que yo ahora contemplo en la distancia (como el asteroide de El Principito), y sueño a veces, casi con nostalgia, pero ya desde tan lejos?
Después del largo recorrido por “los caminos de la fe”, desde un sutil escepticismo de fondo (entendido en su etimología, por la que “sceptikos” significa buscador, que no es el que no cree en nada, sino el inconformista que no se conforma con lo que encuentra, o le cuentan, porque siempre espera el hallazgo de algo mejor, más completo y más convincente) he llegado a la conclusión de que ya he derrotado, vencido y desechado para siempre una concepción de Dios que no alcanzo a comprender, ni quiero reconocer: un dios (así, con minúsculas) que condena implacablemente a sus “hijos” a “penas eternas”; a ese “dios” que los persigue, los amenaza, los aterroriza, se venga de ellos “de generación en generación” ; que los castiga con “plagas” y enfermedades, con desgracias familiares, muertes repentinas, y con “un infierno eterno de fuegos inextinguibles”; o que los soborna con promesas beatíficas. Un dios identificado históricamente con el poder, con la fuerza, con las soberanías de los privilegiados; que corona a los príncipes, bendice las guerras, justifica las torturas “si son contra los impíos”; que accede a separar a los esposos aplicándoles el “privilegio paulino” (si uno de ellos no es católico, para que pueda vivir con otro que lo es, “en la armonía de su fe”); que hace inflexible a las madres frente al “pecado” de sus hijos, “preferirían verlos muertos”…. Nada de esto, en lo que hemos apacentado durante tanto tiempo la interpretación de nuestra vocación y nuestra existencia, tiene que ver con el auténtico testimonio de Jesús de Nazaret que nos subyugó desde niños, sino que son reminiscencias infiltradas de religiones paganas y de paradigmas obsoletos.
No puedo menos que valorar la religión como un componente indesligable de nuestra historia, y como la fuerza impulsiva de casi todas las grandes realizaciones de nuestra cultura. Pero me niego a que nadie más maneje nuestra vida desde ideologías, anatemas, excomuniones o penas eternas; ni que autoridades humanas representantes de presuntas divinidades, nos la limiten en su expansión natural, ni la desplacen en su realización de cada presente con el soborno de futuros premios extraterrenales, ni que nos amenacen ya más, ni nos atemoricen, ni embauquen con promesas de felicidades o castigos desde un “más allá” del que ellos se consideran portavoces iluminados.
De mi sueño interpreto que rechazo un paradigma de religión como dictadura, igual que rechazo la dictadura política o la de las modas. Que no creo ya en una religión con el paradigma de mandato-sumisión (al “Señor”), suplantadora de la auténtica religión de inspiración-elevación en libertad: una religión como motivo, como motor de vida y de esperanzas, que es lo que significa la palabra “Evangelio”, y no como norma coercitiva para culpabilizar, atormentar las conciencias y encoger los espíritus.
Lo que pienso y siento de Dios lo puedo resumir, después de todo este tiempo de búsqueda y reflexión, en esta sencilla formula: “El Dios en el que creo, y al que yo amo, habita escondido en el interior de quien lo quiere encontrar, sin ninguna ambición de poder, medro y lucimiento, más que la de habitar  en  ese lugar sagrado de la más profunda, cordial, libre e inviolable intimidad”. Allí es donde lo encuentro, inspirándome los sentimientos más genuinos de amor, belleza y trascendencia, cordializado en valores que inspiran mi vida: la mansedumbre -tal como la enseñó Jesús de Nazaret- frente a la violencia; el amor como solidaridad, como disponibilidad, como ternura, como benevolencia, como misericordia activa; la pureza y genuinidad de las intenciones, que es lo que entiendo por verdad; la justicia; la gratuidad de mi entrega; la esperanza entre todas las incógnitas existenciales; la fe en la raíz de bondad y fecundidad del corazón humano; el empeño por ser mejor cada día y por ayudar a serlo; la alegría imbatible… Ese Dios, fuente de valores, me inspira a pensar sobre los hechos o errores humanos, míos o de los demás, adhiriéndome, en principio, al dicho “piensa bien y acertarás”, y eligiendo en principio la explicación psicológica antes que sancionar moralmente a nadie.
Posicionado en este paradigma, deseo vivir “lo que me quede del día”, en la paz y bajo el sol (ocasionalmente también bajo la melancolía de la lluvia) y conforme con mi propia ética (la autorregulación axiológica de mis intenciones), reafirmándome en mi esfuerzo por ser consecuente con esos valores transmateriales que me justifican, y que  inspiran los motivos de mi vida, y como legado existencial tras mi paso por ella.
Y acepto un pensamiento leído hace ya tiempo: que para progresar “hay que saber abrirse camino entre la duda, la incertidumbre, la provisionalidad y el relativismo”’. Y lo asocio con aquella frase, que tanto me penetró hace años, de la película famosa de Ingmar Bergman El séptimo sello, que comentábamos en los cine-fórums de entonces. Le decía la Muerte al Caballero medieval: “La Fe es un gran sufrimiento. Es como hablar con alguien que está afuera, en las tinieblas…”.
Ojalá que desde las ruinas de nuestros viejos edificios mentales, avancemos en vuelo gozoso hacia el encuentro con nosotros mismos, y vayamos descubriendo y perfilando, entre tantos significantes culturales, el significado que le otorgue plenitud y sentido a nuestro existencia. Quien se compromete con la fe sabe que siempre va a sentirse envuelto y acuciado por las sombras de la duda.
He recordado, lo que cuento en mi libro “A corazón abierto” sobre mi primer viaje fuera de España, en mayo del 68: cuando visité en la Alsacia un pueblo que había sido derruido hasta sus cimientos en la segunda guerra mundial, y que ya reconstruido quedaron, como monumento para el recuerdo y la esperanza, los restos de un muro antiguo sobre el que se había esculpido un nido, con una cigüeña levantando el vuelo. Me explicaron que sobre ese resto de muro, lo único que había quedado en pie después del terrible bombardeo, una cigüeña, al amanecer del día siguiente, había construido su nido…
Es símbolo admirable de la fuerza renovadora de la vida y de la esperanza, con la que tantas personas bienintencionadas y creyentes hemos recomenzado nuestra andadura vital “Sin camino” (como es el título de la impresionante novela de Castillo Puche).
Y para echar a andar los cristianos tenemos un camino, que es Jesús de Nazaret (“Yo soy el camino, la Verdad y la Vida”), Él nos enseño un programa para vivir a Dios y experimentarlo, sea cual sea el paradigma interpretativo: las bienaventuranzas. Los cristianos vivimos a Dios en el legado de Jesús, con todo lo que significa en valores y en actitudes vitales.
Pero  quiero señalar que Jesús “hablaba con parábolas”. Jesús de Nazareth nació y vivió dentro de un sistema socio-histórico y cultural determinado, y para hablar de Dios usaba los referentes y los paradigmas que le permitían ser entendido por sus oyentes. Así cuando se refería a Dios empleaba los nombres  de Juez, de Padre…, de él mismo decía que era la Vid o el Pastor o el Pan o el Camino… Eran metáforas adaptados a la mentalidad de su época, y validas tal vez para la comprensión humana de todos los tiempos. Pero no confundamos la substancialidad de su mensaje de amor y de esperanza con la accidentalidad de los paradigmas y de las metáforas, más o menos adaptadas a las diferentes culturas, etapas y paradigmas.. No nos pase como “al necio que se queda mirando el dedo del sabio cuando éste señala al cielo”…

III.- Conozco a personas que se sienten nostálgicas de “los días de la inocencia”, nostálgicas de ese Dios Padre Bueno que nos enseñaron de niño, hecho a nuestra imagen y semejanza (pero mucho más bueno y además todopoderoso), que tanta tranquilidad nos proporcionaba. Sabíamos que todo lo bueno que nos pasaba era porque habíamos sido buenos, y que si éramos bueno, el Dios, Padre bueno, nos concedería todos nuestros deseos, y si algo no salía según tus deseos tenía que ser porque habrías sido malo (desobedeciste a tus padres, o estudiabas poco, o te tocabas la colita) pero con las tres avemarías de la penitencia todo se arreglaba y volvíamos a estar esperanzados con las cosas buenas que nos iban a pasar y con las buenas sorpresas que nos traerían ese año los Reyes Magos…
Desde que dejamos de ser niños (todavía lo somos siempre un poco y seguimos deseando que vengan, cualquier noche, los Reyes Magos)  nos dimos cuenta de que no son siempre los más buenos a quienes les pasan las cosas mejores, ni los más malos los que padecen tan terribles desgracias. ¡Incluso los pobres niños inocentes! Y hemos  querido buscar a Dios para pedirle cuentas, o para que nos lo explique por lo menos ¡Caramba!, y no lo encontramos por ninguna parte… Le gritamos, nos desesperamos, buscamos y rebuscamos, nos obsesionamos  incluso…  ¿Dónde demonios se esconde ese que era un Padre tan bueno, tan buen amigo.. ( a nuestra imagen y semejanza, pero mucho mas bueno y, además, todopoderoso), ¿Por qué permite tanto mal en este mundo donde Él, tan “paternalmente”, nos ha instalado? ¿por qué no arregla esto?… Y en el fondo esperamos todavía y confíamos en que alguien nos pueda dar una explicación tranquilizadora, o una anestesia para tanta indignación.
Y piensan que todo fue un “fraude”. ¿Por qué nos metieron ese Dios en la cabeza? Eso es lo que les duele ahora a tantas personas decepcionadas de la religión de su infancia y juventud.  Siempre igual: con cordeles de buenos sentimientos se aprovecha nuestra “buena fé” para  engavillarnos y formar estructuras de poder, sobre las que siempre se sienta un chaman, un santón, un papa…un líder poderoso y dominador.  Esa mentira es la gran decepción que he escuchado expresar dolorosamente a tantas personas, desde mi “confesionario” terapéutico.
Decepcionados pero  sin renunciar a eso a lo que, según dicen (y es verdad)  tienen derecho: a usar su razón, y consecuentemente, su rebeldía y tu crítica. Y es que  tienen visto y comprobado, con solo mirar a su alrededor, que los únicos que permanecen tranquilos y conformes son los que han renunciado a usar la razón, y la crítica y el derecho a rebelarse… Y yo les comprendo y se me encoge el estómago ante ese desgarro tan sincero y doliente con el que se expresan.  Y les doy la razón. Yo también miro todo esto tal vez con el mismo dolor, aunque sin el sentimiento de desengaño y sin buscar a un Dios (a nuestra imagen y semejanza) para echarle la culpa.
Por eso, después de comprenderlos y de darle la razón a su denuncia,  les preguntaría ¿También piensas que fue un “fraude” que nos hablaran, cuando éramos niños,  de los Reyes Magos…?  ¿No era más bien un modo de hablarles a los niños con un lenguaje analógico y simbólico, adaptable a la capacidad comprensiva de su desarrollo evolutivo? La humanidad también, igual que los niños, está en permanente desarrollo evolutivo, y lo que era adaptado para la comprensión “de lo incomprensible” en una etapa anterior, quizás rechine y sea decepcionante en la etapa posterior… Ahora que la humanidad ha crecido algo, nos corresponde saberlo y reconocerlo y denunciarlo, para después  tomarse el esfuerzo de buscar nuevos paradigmas que, de algún modo, nos sirva para comprender lo incomprensible, y para adoptar las posturas adaptadas a los actuales conocimientos.

IV.- Quizás porque el desengaño me vino hace más tiempo (aunque me sigo emocionando con los Reyes Magos porque siento el cariño que han puesto “los míos” en darme alguna sorpresilla…) , usando mi razón, dejé de pensar ya en un Dios a nuestra hechura y conveniencia: ni padre, ni amigo, como no le llamo padre ni amigo al sol que me calienta, y a otros les quema y les achicharra,  ni al aire con que respiro, aunque otros hayan muerto asfixiados.
La Vida y su fehaciente misterio nos trasciende, nos envuelve, es infinita, sin principio ni fin (¿Dios? En ella “estamos, nos movemos y somos”). Nosotros “participamos” y no llegamos a conocer lo que podemos hacer cada uno. Sabemos el leve aleteo de una mariposa puede desencadenar tempestades en alguna lejana parte del mundo..
Y quizás  descubrimos que Dios no es otra cosa que todas nuestras manos unidas y levantadas, amasadas con nuestro sentimiento y nuestros deseos. Que no es tan omnipotente ni tan distante, que está en nuestras manos…
Reconozco que en algún modo era “más cómodo y hasta más alegre”  echar la culpa de todo lo malo que pasa en el mundo a ese “Alguien” que está lejos, por encima de las nubes, en un Olimpo impasible, eternamente sosegado…
V.- Para mi limitado pensar, Dios es la misma la Vida, Energía Primaria y creadora, de la que cada uno participamos (somos dioses), pero Vida que nos trasciende, que existe desde siempre, que no ha tenido principio ni tendrá fin nunca, cuando nosotros no estemos. “Yo soy la vida”, dijo Jesús.
La Vida, que es Energía Primaria, sigue su curso, como los ríos, por los cauces que nosotros (dioses subalternos) le vamos dando. Lo bueno o lo malo lo hacemos nosotros, sin que tengamos que echarle la culpa a nadie más que se esconde detrás de las estrellas….
Nosotros no tenemos a la Vida. Es la Vida quien nos tiene a nosotros, y nos mantiene (en ella somos, nos movemos y existimos) hasta el día que dejemos de ser y de existir como personas, y sigamos existiendo, eternamente, como la Vida.

2013-10-29

invitação




Levanta-te, grita durante a noite,
no começo das vigílias;
derrama o teu coração como a água
perante a face do Senhor.




Lamentações,  2

2013-10-28

dulcíssimo





O Amor nasceu loucura, viveu engano, acabou mentira.

A Beleza nasceu luz, viveu fogo, acabou cinza.

O Engano nasceu com todos, viveu com muitos e não acabou consigo.

O Mundo fez-se desterro, fazem-no pátria, desfar-se-á perigo.


[Verdades do Tempo] 
Soror Maria do Céu
"Uma Antologia Improvável - A Escrita das Mulheres, Séc. XVI a XVIII"
Relógio D'Água
 

2013-10-23

viver






«Vêm os dias, vão os dias e o amor fica. Lá dentro, muito dentro, nas entranhas das coisas, tocam-se e roçam-se a corrente deste mundo com a contrária corrente do outro, e deste tocar e roçar vem a mais triste e a mais doce das dores: a de viver.»



Miguel de Unamuno, Névoa

2013-10-22

2013-10-20

La forza del destino

a justiça de Deus




No es tarea de Dios impartir justicia humana, y la justicia divina se está realizando en todo momento. Para Él todo está en orden en cada instante. No tiene que reparar ningún desequilibrio porque para Dios el injusto se daña a sí mismo en la misma medida que hace daño al otro. Pero, además, el que es objeto de injusticia no será afectado en su verdadero ser si él no se deja arrastrar por la misma injusticia.


2013-10-19

a vida que interpela



ontem participei na exéquias de uma jovem mulher que morreu de cancro na mama. na liturgia católica, as belíssimas leituras, o canto, os momentos de silêncio, foram ofuscados pelo jovem padre que resolveu coagir os presentes lembrando que "amanhã" estariam eles ali (num caixão). momento verdadeiramente redentor, foi quando a irmã da falecida se dirigiu aos presentes para agradecer a participação e lembrar que a irmã, pela coragem com que viveu os cinco anos de sofrimento, tinha sido uma grande mulher. e para ela pediu uma salva de palmas. considerei o gesto (e penso que todos os presentes) um forte apelo à vida.

2013-10-18

Faure - Pavane



nos tempos homéricos as pessoas e as coisas tinham dois nomes, o que lhe davam os homens e o que lhe davam os deuses. como me chamará Deus? e porque não me hei-de chamar eu de um modo diferente daquele que os outros me chamam?


miguel de unamuno - névoa

2013-10-17

17 de outubro, dia internacional para a erradicação da pobreza





A humanidade não pode olhar para o futuro, se milhões de pessoas estão acorrentadas à tarefa diária de sobreviver. Alcançar a paz duradoura e o desenvolvimento sustentável é impossível, enquanto esses níveis de desigualdade persistirem. [aqui]


# Sebastião Salgado - foto

2013-10-16

outonal


e nenhum é de menos, nem demais




o Pedro Mexia diz que ler F. Hölderlin é como ler os evangelhos. bastante.


Vivemos de novo uma alegria. Já cedeu a funesta secura,
E a crueza da luz deixou de queimar as flores.
A sala voltou a abrir-se e o jardim viceja,
E o vale, refrescado pela chuva, rumoreja brilhante,
Alto, cheio de plantas, aumenta o caudal dos ribeiros e as asas
Prisioneiras lançam-se de novo para o reino do canto.
O ar está cheio de seres alegres e a cidade, o bosque, está
Repleto, toda a volta, da satisfação dos filhos do céu.
O encontro é-lhes grato e espraiam-se uns por entro os outros,
Desocupados, e nenhum é de menos, nem demais.
Assim o dispõe o coração e a graça de respirar foi-lhes
Predestinada e concedida por um espírito divino.
Mas os caminhantes seguem também a direcção  certa e trazem
Abundantes grinaldas e cantos, enfeitaram
O sagrado bastão com cachos e folhagem e cobre-os a sombra
Dos abetos; de aldeia em aldeia e de dia para dia passa a felicidade,
E como carroças atreladas a animais selvagens os montes
Avançam e o caminho suporta a carga, apressando-se.

[...]

2013-10-13

"não há respostas a tudo"



O outro evento, que me levou ontem a Lisboa, foi a apresentação do terceiro livro de poemas do Rui Almeida. 

Do belíssimo conjunto de poemas, escolho um:




De onde vem tanto barulho?
Que espécie de riso se expande
Por corredores estreitos entre paredes,
Para chegar ao vácuo da rua?

Será possível tocar
Na pele do rosto de um semelhante
Sem deixar de sentir 
A sua temperatura?

Não há respostas a tudo.
Alguns de nós
Limitam-se a aceitar qualquer evidência.

Quem foi que quis a noite
Para não se deixar levar
Pelo fogo da ilusão?




uma palavra que salva




E disse ao homem:
«Levanta-te e segue o teu caminho;
a tua fé te salvou».

Lc 17, 19

2013-10-12

apreciação



Tanta coisa para dizer sobre o filme de Margarethe von Trotta - Hannah Arendt, mas, para já, uma única ideia basta: fiz quase duzentos quilómetros - ida e volta - para o ver (não exclusivamente. Do outro evento falarei depois) e valeu bem a pena.

2013-10-11

uma mulher




Não é desprezável o facto de ter sido, neste ano, uma mulher a receber o Nobel da Literatura. Alice Munro. Nunca li nada dela. Eis uma oportunidade. Não é que ande a coleccionar livros de escritores que ganharam o prémio, mas não posso deixar de reparar que as minhas leituras são, em grande parte, de autores masculinos. Há que corrigir isso. (isto é uma provocação)


Gaudium et Spes


A 11 de Outubro de 1962 teve início o Concílio Vaticano II. Saiu do mesmo - entre outros documentosa Constituição Pastoral Gaudium et Spes, que continua a ser referência para um olhar sobre o mundo e o próprio homem:


Nunca o género humano teve ao seu dispor tão grande abundância de riquezas, possibilidades e poderio económico; e, no entanto, uma imensa parte dos habitantes da terra é atormentada pela fome e pela miséria, e inúmeros são ainda os analfabetos. Nunca os homens tiveram um tão vivo sentido da liberdade como hoje, em que surgem novas formas de servidão social e psicológica. Ao mesmo tempo que o mundo experimenta intensamente a própria unidade e a interdependência mútua dos seus membros na solidariedade necessária, ei-lo gravemente dilacerado por forças antagónicas; persistem ainda, com efeito, agudos conflitos políticos, sociais, económicos, «raciais» e ideológicos, nem está eliminado o perigo duma guerra que tudo subverta. Aumenta o intercâmbio das ideias; mas as próprias palavras com que se exprimem conceitos da maior importância assumem sentidos muito diferentes segundo as diversas ideologias. Finalmente, procura-se com todo o empenho uma ordem temporal mais perfeita, mas sem que a acompanhe um progresso espiritual proporcionado.

2013-10-08

a fraqueza da fé



“A resposta da Igreja não pode ser a do encerramento, transformando-se numa fortaleza na Europa: independentemente do que acontecer, os cristãos têm uma identidade clara, baseada na sua fé que é viva e que desperta a esperança” [daqui] Pois não. Há a necessidade de nos libertarmos da verdade como última idolatria [aqui]

2013-10-07

uma questão de fé



"O cristianismo também não tem uma resposta intelectual para o problema do sofrimento e partilha esta dificuldade com todas as demais cosmovisões. Mas ao mesmo tempo descobrirá que tem em Cristo o motivo para combater com absoluta razão a dor da criação"



 
José I. González Faus - "La humanidad nueva"

2013-10-06

porque hoje é domingo





Não te chamo para te conhecer
Eu quero abrir os braços e sentir-te
Como a vela de um barco sente o vento

Não te chamo para te conhecer
Conheço tudo à força de não ser

Peço-te que venhas e me dês
Um pouco de ti mesmo onde eu habite


Sophia de Mello Breyner Andresen - Obra Poética
No Tempo Dividido
Caminho

2013-10-03

a verdade como relação


da carta do Papa a Eugenio Scalfari:


“Eu não falaria, nem mesmo para quem crê, em verdade ‘absoluta’, no sentido de que o absoluto é aquilo que é desvinculado, aquilo que não tem relação – defende o Pontífice. Ora, a verdade, segundo a fé cristã, é o amor de Deus por nós em Jesus Cristo. Portanto, a verdade é uma relação! Tanto é verdade que cada um de nós a capta, a verdade, e a expressa a partir de si mesmo: a partir da sua história e cultura, a partir da situação em que vive, etc. Isso não significa que a verdade é variável e subjetiva. Pelo contrário, significa que ela se nos dá sempre e somente como um caminho de vida”.



daqui 

ler também aqui