Espiritualidad laica significa también – y creo que esto es igualmente
esencial- una espiritualidad emancipada de las formas llamadas
religiosas. Esto es algo bastante nuevo en la cultura y sociedad
occidental, pero es lo que va a ir desarrollándose. Una espiritualidad
que no tiene por qué estar acompañada de creencias, ritos y normas
morales “religiosamente” fundadas, ni inspirada en los textos llamados
tradicionalmente religiosos. Si a uno le inspira una música, esa música
es espiritual. Que sea espiritual no depende de que hable de la Virgen o
sea una misa de Mozart. No depende de esas formas religiosas. Cada vez
más estamos llamados a abrirnos a una espiritualidad no ligada a lo
religioso. Eso significa espiritualidad laica. De la misma manera que en
los ritos fundamentales de la vida (como el nacimiento, la boda, la
muerte) ya se están desligando de formas religiosas tradicionales. La
gente se casa espiritualmente también en la montaña o en el
ayuntamiento. Pueden celebrar espiritualmente el nacimiento de un hijo
sin bautizarlo. La muerte se acompaña y el duelo se hace espiritualmente
sin funerales en la parroquia con misa. Claro que una sociedad laica
tiene el reto de crear sus propias formas desligadas de las
tradicionales formas religiosas pero que sean inspiradoras para esos
momentos fundamentales de la vida. Esto es un reto importante. ¿De qué
se trata? La espiritualidad es el arte de vivir, de respirar, de acoger y
de infundir espíritu, como “luz que penetra las almas y fuente del
mayor consuelo” eso es fundamental y estamos llamados a vivirlo con
formas religiosas o no.
daqui
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